Países de la región piden terminar con políticas migratorias "selectivas"

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (D) habla con sus colegas venezolano, Nicolas Maduro (C) y colombiano, Gustavo Petro (segundo a la izquierda) Foto: cortesía Presidencia de México / AFP.
Aunque el documento final de la cumbre no cita expresamente a Estados Unidos, ese es el destino que buscaron la mayoría de los 1,7 millones de migrantes que, según México, han llegado a su territorio este año

Palenque, México. (AFP). Una decena de países latinoamericanos reunidos en una cumbre en México pidieron a las naciones que reciben migración irregular, como Estados Unidos, que revisen su política migratoria cargada de medidas "inconsistentes y selectivas".

Al término de una reunión regional en el sitio arqueológico de Palenque, en el sureño Estado mexicano de Chiapas, la canciller anfitriona, Alicia Bárcena, detalló algunos acuerdos alcanzados para tratar de regularizar el flujo de personas indocumentadas, que se ha recrudecido en los últimos años a través de América Central y México, con Estados Unidos como destino principal.

Diez naciones participantes, entre ellas México, Colombia, Cuba y Venezuela, pidieron a "los países de destino", en clara alusión a Estados Unidos, que "abandonen" las políticas "inconsistentes y selectivas", como las que llevan a garantizar el ingreso a ciudadanos de una nacionalidad y rechazar a los de otros orígenes.

Bárcena enunció entre las causas estructurales de la migración regional, problemáticas como el empleo, el crimen organizado o los problemas medioambientales, y exhortó a los países de origen y destino a implementar políticas que respeten "el derecho humano a migrar".

EEUU aludido

Aunque el documento final de la cumbre no cita expresamente a Estados Unidos, ese es el destino que buscaron la mayoría de los 1,7 millones de migrantes que, según México, han llegado a su territorio este año huyendo de la pobreza o la violencia en sus países.

El encuentro estuvo encabezado por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y participaron sus pares de Venezuela, Nicolás Maduro, de Cuba, Miguel Díaz-Canel, de Colombia, Gustavo Petro, y de Honduras, Xiomara Castro. También acudió el primer ministro haitiano Ariel Henry.

También participaron altos funcionarios de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Panamá.

El presidente colombiano anunció que en 2024 se realizará una nueva reunión en Bogotá y se convocará a otros países del sur del continente.

Es necesario "profundizar lo que se ha empezado a construir aquí, y todo basado en los derechos de los migrantes", subrayó Petro.

Previo al encuentro, acompañados de López Obrador, los dignatarios hicieron un recorrido por el sitio arqueológico, enclavado en la ruta de migración clandestina.

"Negocio vil y sucio"

Tapachula, ciudad fronteriza con Guatemala y primer punto donde se concentran los migrantes, fue escenario de una protesta paralela al encuentro donde quemaron tres piñatas con los rostros de Maduro y Díaz-Canel, además del presidente nicaragüense Daniel Ortega, con un letrero que rezaba "Cumbre de Represores".

En un albergue católico de Palenque, el venezolano Jorge Rodríguez, de 33 años, temía que en la cumbre se decidiera la deportación masiva de los migrantes.

Este joven dejó su país hace dos meses y atravesó caminando la peligrosa selva del Darién, fronteriza entre Colombia y Panamá. Prefirió presentar una solicitud de refugio a México para, en caso de ser detenido, no ser deportado.

Sabe que el pasado miércoles llegó a Caracas el primer vuelo con venezolanos deportados desde Estados Unidos tras un acuerdo del gobierno de Joe Biden con Maduro, pese a que Washington no lo reconoce formalmente como presidente.

"Es un negocio vil y sucio usarnos como la carta que tienen bajo la manga", añadió Rodríguez, también informado de que Biden aligeró las sanciones económicas contra Caracas.