CACIA: 2025 fue uno de los años más retadores para la industria alimentaria
La industria alimentaria costarricense cerró el 2025 como uno de los años más desafiantes de la última década, con un crecimiento de apenas 1,2% en su producción y una dinámica de consumo interno marcada por la cautela de los hogares, según el balance presentado por la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA).
El sector, que representa cerca del 40% de la industria manufacturera nacional y genera más de 105.000 empleos directos, enfrentó un entorno económico complejo, caracterizado por menor dinamismo del consumo, presiones de costos y un contexto de incertidumbre que impactó tanto a pequeñas como a grandes empresas.
De acuerdo con datos del Banco Central de Costa Rica, al cierre de octubre de 2025 la actividad manufacturera de alimentos crecía un 1,26%, cifra significativamente inferior al 3,8% registrado en el mismo periodo del año anterior. Este comportamiento reflejó un consumidor más racional en sus decisiones de compra, con mayor énfasis en productos esenciales y control del gasto.
Desde el punto de vista de la Cámara, las exportaciones sostuvieron al sector; esto en contraste con el mercado interno. Mostraron un crecimiento moderado del 3,4% en 2025, al pasar de $2.663 millones en 2024 a $2.753 millones este año.
Aunque positivo, este desempeño se ubicó por debajo de los promedios históricos del sector, que suelen rondar crecimientos del 7% o más.
Algunos subsectores destacaron por su dinamismo. Entre ellos la chocolatería, con un crecimiento del 26%; los lácteos, con un 21,5%; los helados, con un 16%; y los bocadillos, cereales y productos de frutas y hortalizas procesadas, con aumentos cercanos al 14%.
Centroamérica se consolidó como el principal destino de las exportaciones, concentrando el 52% del total y aproximadamente el 68% de los alimentos empacados listos para consumo, lo que reafirma la relevancia estratégica del mercado regional para la industria nacional.
Desde CACIA señalaron que, aunque el segundo semestre del año mostró señales de leve recuperación, las empresas continúan operando con márgenes ajustados y bajo un entorno de elevada competencia.
Para el cierre de 2025 y el inicio de 2026, el sector mantiene expectativas moderadas, condicionadas a la evolución del consumo interno y a factores externos como el tipo de cambio y el comercio internacional.